En la última entrada publicada en este blog hemos visto una introducción a un deporte nuevo como es el judo, del que hemos dicho, es muy purista. Tanto que conserva los vocablos originales del japonés y de ahí que prácticamente toda su terminología se exprese en su idioma original. Veamos los términos más usuales:
Judo: "camino de la flexibilidad / camino de la suavidad"
Hajime: "comienzo". Es la voz que indica que se puede comenzar una acción.
Mate: "parar". Es la voz que indica que se debe detener inmediatamente una acción.
Rei: "saludo".
Ritsurei: "saludo de pie".
Za-rei: "saludo de suelo".
Tori: judoka que ejecuta una acción.
Uke: judoka que recibe una acción.
Ukemi: "caída".
Kumikata: agarre.
Kuzushi: desequilibrio.
Tsukuri: preparación.
Kake: proyección.
Osaekomi: inmovilización.
Toketa: salida de inmovilización.
Kansetsu: luxación.
Shime: estrangulación.
Shido: penalización.
Hansoku-make: cuarta penalización en un combate, el judoka sancionado pierde el combate.
Randori: práctica libre consistente en intentar controlar al oponente y evitar que éste lo haga.
O goshi: "gran cadera". Es una técnica de judo pie.
Kesa: es una técnica de inmovilización en el suelo característica por la posición de las piernas.
Yuko: uno de los tres tipos de puntuación. Equivale a 5 puntos.
Wazari: uno de los tres tipos de puntuación. Equivale a 7 puntos.
Ippon: uno de los tres tipos de puntuación. Equivale a 10 puntos. Victoria.
Te-waza: "técnica de brazo u hombro".
Koshi-waza: "técnica de cadera".
Ashi-waza: "técnica de pierna". También se les llama barridos.
Curiosidades: términos como "waza" significan "técnica" por lo cual resulta fácil intuir que cualquier término que incluya esta palabra significa "técnica de". Por ejemplo: Osaekomi (inmovilización) + waza (técnica) = Osaekomi-waza (técnica de inmovilización). Esto, que puede parecer tonto, por lo obvio que es, puede sin embargo ayudarnos a aprender de una forma sencilla una gran variedad de términos relacionados con el judo, que de otra forma podría resultar muy difícil.
lunes, 4 de mayo de 2015
lunes, 27 de abril de 2015
Introducción al judo
¡Hola a todos!
Estamos metidos de lleno ya en la última evaluación de este curso, en la que vamos a iniciarnos (la mayoría) en un deporte nuevo, el judo.
Surgido en Japón de la mano de un antiguo practicante de jiu jitsu, Jigoro Kano, este deporte significa "camino de la flexibilidad o de la suavidad". Es una deporte de lucha en el que en su especialidad olímpica se incluyen maniobras tales como las proyecciones, los barridos, las luxaciones, las estrangulaciones, etc. Si bien en su práctica integral incluye golpeos, aprovechamiento de diferentes puntos de presión... etc por lo que es muy concurrido por miembros de fuerzas de seguridad y/o militares entre otros colectivos.
Centrándonos en su aspecto meramente deportivo, podemos afirmar que es un deporte muy purista, y relativamente reciente, que apenas ha experimentado cambios desde que el maestro Kano lo creara hace algo más de un siglo. Resulta muy recomendable en edades de formación ya que requiere de un nivel de coordinación muy elevado y es por esto que resulta muy útil para potenciar esta capacidad en niños y jóvenes. Tanto es así, que está reconocido por distintos organismos como el deporte más completo para edades de formación.
Estamos metidos de lleno ya en la última evaluación de este curso, en la que vamos a iniciarnos (la mayoría) en un deporte nuevo, el judo.
Surgido en Japón de la mano de un antiguo practicante de jiu jitsu, Jigoro Kano, este deporte significa "camino de la flexibilidad o de la suavidad". Es una deporte de lucha en el que en su especialidad olímpica se incluyen maniobras tales como las proyecciones, los barridos, las luxaciones, las estrangulaciones, etc. Si bien en su práctica integral incluye golpeos, aprovechamiento de diferentes puntos de presión... etc por lo que es muy concurrido por miembros de fuerzas de seguridad y/o militares entre otros colectivos.
Centrándonos en su aspecto meramente deportivo, podemos afirmar que es un deporte muy purista, y relativamente reciente, que apenas ha experimentado cambios desde que el maestro Kano lo creara hace algo más de un siglo. Resulta muy recomendable en edades de formación ya que requiere de un nivel de coordinación muy elevado y es por esto que resulta muy útil para potenciar esta capacidad en niños y jóvenes. Tanto es así, que está reconocido por distintos organismos como el deporte más completo para edades de formación.
"La Unesco declaró el judo como el mejor deporte inicial formativo para niños y jóvenes de 4 a 21 años, ya que permite una educación física integral, potenciando, por medio del conocimiento de este deporte, todas sus posibilidades psicomotrices (ubicación espacial, perspectiva, ambidextrismo, lateralidad, lanzar, tirar, empujar, arrastrarse, saltar, rodar, caer, coordinación conjunta e independiente de ambas manos y pies, etc.) y de relación con las demás personas, haciendo uso del juego y la lucha como elemento integrador-dinamizador e introduciendo la iniciación técnico-táctico-deportiva de forma adaptada; además de buscar un acondicionamiento físico general, idóneo.
Asimismo, el COI (Comité Olímpico Internacional) lo considera el deporte más completo y que promueve valores como la amistad, la participación, el respeto y el esfuerzo por mejorar, a similitud de la natación y la gimnasia artística" (información extraída de Wikipedia).
El judo se puede practicar en cualquier superficie blanda, pero lo ideal es hacerlo sobre una plataforma especial llamada tatami, de forma cuadrangular de 6x6 u 8x8, más otros 3 metros a mayores de perímetro por razones de seguridad.
Existen dos tipos de trabajo en el judo: el judo pie, y el judo suelo. En el primero, el objetivo principal es derribar al oponente logrando que caiga al suelo con la totalidad de espalda. En el segundo, el objetivo principal es inmovilizar al adversario teniendo este la espalda totalmente pegada al suelo; así como estrangularlo o luxarle el codo, si bien estas dos últimas opciones no se practican en edad escolar por lo peligrosas que pueden resultar.
Como he mencionado en las primeras líneas de esta entrada, el judo es un deporte muy purista, que ha experimentado muy pocos cambios. Una prueba de ello es la terminología que se usa cuando se habla de esta actividad, son todos vocablos japoneses (por ejemplo "Tori" y "Uke" son los luchadores que ejecutan y reciben una acción respectivamente; "Hajime" y "Mate" son las voces que ordenan comenzar y finalizar una acción... etc) y un buen número de términos que publicaré en próximas entradas.
Me despido momentáneamente dejando una fotografía de un lance de un combate entre los dos máximos exponentes de este deporte: Kyuzo Mifune y Jigoro Kano.
domingo, 26 de abril de 2015
El feedback y sus tipos
¡Hola! A continuación voy a redactar una breve entrada en la que hablaré de las distintas formas de feedback según distintos criterios.
Pero antes de nada... ¿qué es el feedback?. Podríamos definirlo como una información que un alumno recibe durante y tras la realización de una tarea, referente a ésta. Es por tanto, un instrumento que un profesor ó técnico utiliza reiteradamente en el día a día. También se conoce como retroalimentación.
Pero existe también otro tipo de feedback: el que el propio organismo nos proporciona, la llamada propiocepción, proporcionada por diversos receptores ubicados en las articulaciones, los músculos, el aparato vestibular, los sentidos... etc, que nos muestran un esquema mental a nosotros mismos sobre lo que estamos realizando por medio de las sensaciones (es muy común escuchar a deportistas de élite hablar de sus sensaciones).
No obstante, cuando hablamos de feedback casi siempre se nos viene a la cabeza la forma externa del feedback, es decir, el que se recibe a través de una fuente externa, principalmente un profesor o un entrenador.
Para acabar, existe una clasificación de este feedback según el momento en que se proporciona:
- Feedback sincrónico. Es aquel que se proporciona durante la ejecución de una tarea, al momento.
- Feedback rápido. Es aquel que se transmite transcurrido un breve tiempo desde la ejecución de una tarea.
- Feedback retardado. El que se transmite tras un tiempo considerable (incluso días). Este último ejemplo no es el más adecuado para las primeras fases del aprendizaje, donde resulta esencial que el alumno disponga de una información clara y concisa y en el momento y lugar de la realización de la tarea.
Pero antes de nada... ¿qué es el feedback?. Podríamos definirlo como una información que un alumno recibe durante y tras la realización de una tarea, referente a ésta. Es por tanto, un instrumento que un profesor ó técnico utiliza reiteradamente en el día a día. También se conoce como retroalimentación.
Pero existe también otro tipo de feedback: el que el propio organismo nos proporciona, la llamada propiocepción, proporcionada por diversos receptores ubicados en las articulaciones, los músculos, el aparato vestibular, los sentidos... etc, que nos muestran un esquema mental a nosotros mismos sobre lo que estamos realizando por medio de las sensaciones (es muy común escuchar a deportistas de élite hablar de sus sensaciones).
No obstante, cuando hablamos de feedback casi siempre se nos viene a la cabeza la forma externa del feedback, es decir, el que se recibe a través de una fuente externa, principalmente un profesor o un entrenador.
Para acabar, existe una clasificación de este feedback según el momento en que se proporciona:
- Feedback sincrónico. Es aquel que se proporciona durante la ejecución de una tarea, al momento.
- Feedback rápido. Es aquel que se transmite transcurrido un breve tiempo desde la ejecución de una tarea.
- Feedback retardado. El que se transmite tras un tiempo considerable (incluso días). Este último ejemplo no es el más adecuado para las primeras fases del aprendizaje, donde resulta esencial que el alumno disponga de una información clara y concisa y en el momento y lugar de la realización de la tarea.
miércoles, 1 de abril de 2015
Práctica de iniciación al rugby
¡Hola!. Hoy vamos a dar paso a una actividad ya mencionada anteriormente, el rugby.
A lo largo del curso hemos hablado en clase sobre este deporte y sus distintas modalidades pero no habíamos tenido oportunidad todavía de experimentarlo, aunque sí lo habíamos hecho con el rugby tag.
Como toda actividad nueva, presenta unas características que hicieron que la práctica (orientada a la modalidad de rugby seven) nos resultase extraña al principio. A destacar:
La sensación de reticencia a tirarse al suelo y embarrarse. Esto que parece tan simple, presenta una pequeña barrera psicológica o mejor dicho cultural, ya que desde siempre el hecho de revolcarnos por el suelo y mancharnos la ropa de hierba y barro ha sido algo "prohibidísimo" por nuestros padres, profesores u otros tutores.
La búsqueda de contacto con el rival. España es un país de cultura futbolera y de baloncesto. Por lo tanto, en estos deportes en los que casi cualquier contacto con el jugador rival es considerado una infracción, resulta complicado mentalizarse en ir al choque contra el jugador rival con intención de inmovilizarlo y forzarle así a perder el balón. Lo habitual es la búsqueda directa del balón y no del jugador rival, por tanto se tiende erróneamente a cubrirlo sin tocarlo tratando de cerrar huecos e interceptar el balón de una forma parecida a como se haría en baloncesto, cuando la forma de robar el balón en rugby es cargar (a partir de ahora, placar) al jugador que tiene el balón en su poder tratando de derribarlo o inmovilizarlo. Asímismo, el jugador que posee el balón tiende a quedarse quieto, buscando apoyos por parte de sus compañeros cuando lo que tiene que hacer es intentar escapar de sus rivales y pasar el balón antes de que verse acorralado por éstos.
El bote del balón. Acostumbrados a los balones esféricos, el manejo del balón de rubgy con su forma característica nos resulta un poco complicado, sobretodo cuando cae al suelo, ya que el bote es mucho más impredecible que el de un balón esférico.
En definitiva, esta práctica de familiarización nos ha servido para experimentar sensaciones, rompiendo esas pequeñas barreras de las que hablé al principio y nos ha valido también para entender que el rugby es un deporte de lucha y al mismo tiempo de evasión.
Fases del aprendizaje
¡Hola a todos!. Hoy voy a hablar de un tema muy redundante pero siempre interesante: las fases del aprendizaje.
Durante el curso hemos visto un mogollón de veces que todo aprendizaje pasa por muchas fases. Que se deben seguir unas pautas concretas para que ese aprendizaje sea efectivo; que se debe empezar desde un punto de partida más simple hacia puntos más complejos, etc... pues ahora ha llegado el momento de plasmarlo en este blog.
Todo aprendizaje consta de varias fases (a partir de ahora subfases) que se van agrupando hasta formar tres fases generales: iniciación, perfeccionamiento y entrenamiento.
Fase de Iniciación.
Es la fase como su nombre indica, de iniciación en una especialidad. Vamos a poner como ejemplo la natación, porque es el que hemos visto en clase y bajo mi punto de vista, el más adecuado para explicar esta idea por lo completa que es esa actividad a nivel educativo.
En esta fase, crucial en toda actividad, debemos empezar por romper las siempre incómodas barreras psicológicas especialmente cuando tratamos con niños pequeños. La primera en estos casos es romper ese ambiente exclusivamente familiar que envuelve al niño en sus primeros años de vida, es decir, enseñarle a ser un ser social y mostrarle que existe más mundo que su ámbito familiar. La segunda barrera (recordemos que estamos hablando de iniciación a la natación), es la más evidente: hacerle perder el miedo al agua a aquel que lo tenga... o lo contrario, hacerle respetar al agua a aquellos más intrépidos que ignoran los peligros de ésta si no se sabe nadar.
Para esto, existen diversos ejercicios de socialización y familiarización con el agua. Los primeros pasarían por realizar algún tipo de juego incluso antes de acceder a las piscinas, mismamente en los vestuarios (no se descarta la participación de los padres en las primeras sesiones). Los segundos, ya en la piscina, irían encaminados a hacerles perder el miedo al agua a aquellos más reticentes, sin descuidar a los más atrevidos. Podrían ser perfectamente juegos de familiarización con el agua (tirarse agua unos a otros, chapotear en la orilla de la piscina... etc); para ir pasando a juegos más complejos (avanzar unos metros agarrándose a las corcheras...). El siguiente paso sería comenzar a enseñarles aspectos un poco más técnicos, especialmente de flotación y respiración mediante ejercicios sencillos (batidos de piernas de crol agarrados al borde la piscina; sumergir la cabeza unos pocos segundos y sacarla fuera tratando de aguantar cada vez más tiempo... etc). De esta forma los acostumbraremos a perder posibles fobias al agua y a hacerles entender el agua como un medio cada vez menos hostil. El siguiente paso será comenzar a enseñarles la técnica de los diferentes estilos, con ayuda de flotadores, manguitos u otros artilugios que favorezcan la flotación. Notaremos como al principio les cuesta captar la idea de lo que se les propone y la ejecución de las tareas es poco fluida y poco eficiente (gran gasto de energía para escaso rendimiento). No debe preocuparnos como técnicos ya que es lo normal. Otro aspecto a tener en cuenta es que cada alumno es un mundo y la rapidez con la que aprenden muy variada. A medida que vayan mejorando esos movimientos iremos añadiendo dificultades hasta que consigan realizar unos movimientos muy parecidos a lo que nosotros tenemos en mente. En ese momento podemos decir que han superado la fase de iniciación o lo que es lo mismo: ese alumno ha perdido el miedo al agua, y ha aprendido a flotar, respirar y desplazarse por el agua de una forma mínimamente correcta. Es decir: HA APRENDIDO A NADAR.
Fase de Perfeccionamiento.
Es la segunda fase del aprendizaje. Nuestro alumno aprendió a nadar, pero ahora tenemos que enseñarle a nadar bien, orientándolo en la natación hacia una práctica deportiva y no sólo como un ejercicio de supervivencia.
Para ello propondremos una serie de ejercicios en los que lo iniciaremos en la técnica, de una forma muy paulatina y en medios favorables (con ayudas de elementos flotadores o propulsores; ritmo bajo, distancias cortas... etc) y siempre incidiendo en aspectos concretos (mejorar movimiento de piernas, de brazos, más rolido en crol o espalda, tobillos tensos en braza... etc) sin caer en la precipitación de querer hacerle corregirlo todo a la vez. Notaremos como el alumno comienza a experimentar sensaciones (propiocepción) y es capaz de corregir él sólo algunas ejecuciones erróneas. La imagen mental de sí mismo comienza a hacerse más nítida y la corrección de errores ya no depende exclusivamente de las informaciones por parte del técnico, que no obstante seguirán siendo cruciales.
Cuando vemos que el alumno se desenvuelve con soltura, iremos intensificando los ejercicios, añadiendo dificultades de forma progresiva para lograr que el alumno se mueva correctamente en situaciones no sólo favorables, es decir, pasamos a la subfase de iniciación al esfuerzo, antesala de la tercera fase que veremos a continuación.
Fase de entrenamiento.
Es la tercera fase del aprendizaje motor en el que el objetivo principal ya es el rendimiento deportivo. El alumno ya ha mecanizado sus movimientos y ahora debe ser capaz de controlar esa mecanización tanto en situaciones favorables como en situaciones de fatiga tratando de conseguir que en este último caso la eficacia en la ejecución no se resienta, o lo haga muy poco.
Durante el curso hemos visto un mogollón de veces que todo aprendizaje pasa por muchas fases. Que se deben seguir unas pautas concretas para que ese aprendizaje sea efectivo; que se debe empezar desde un punto de partida más simple hacia puntos más complejos, etc... pues ahora ha llegado el momento de plasmarlo en este blog.
Todo aprendizaje consta de varias fases (a partir de ahora subfases) que se van agrupando hasta formar tres fases generales: iniciación, perfeccionamiento y entrenamiento.
Fase de Iniciación.
Es la fase como su nombre indica, de iniciación en una especialidad. Vamos a poner como ejemplo la natación, porque es el que hemos visto en clase y bajo mi punto de vista, el más adecuado para explicar esta idea por lo completa que es esa actividad a nivel educativo.
En esta fase, crucial en toda actividad, debemos empezar por romper las siempre incómodas barreras psicológicas especialmente cuando tratamos con niños pequeños. La primera en estos casos es romper ese ambiente exclusivamente familiar que envuelve al niño en sus primeros años de vida, es decir, enseñarle a ser un ser social y mostrarle que existe más mundo que su ámbito familiar. La segunda barrera (recordemos que estamos hablando de iniciación a la natación), es la más evidente: hacerle perder el miedo al agua a aquel que lo tenga... o lo contrario, hacerle respetar al agua a aquellos más intrépidos que ignoran los peligros de ésta si no se sabe nadar.
Para esto, existen diversos ejercicios de socialización y familiarización con el agua. Los primeros pasarían por realizar algún tipo de juego incluso antes de acceder a las piscinas, mismamente en los vestuarios (no se descarta la participación de los padres en las primeras sesiones). Los segundos, ya en la piscina, irían encaminados a hacerles perder el miedo al agua a aquellos más reticentes, sin descuidar a los más atrevidos. Podrían ser perfectamente juegos de familiarización con el agua (tirarse agua unos a otros, chapotear en la orilla de la piscina... etc); para ir pasando a juegos más complejos (avanzar unos metros agarrándose a las corcheras...). El siguiente paso sería comenzar a enseñarles aspectos un poco más técnicos, especialmente de flotación y respiración mediante ejercicios sencillos (batidos de piernas de crol agarrados al borde la piscina; sumergir la cabeza unos pocos segundos y sacarla fuera tratando de aguantar cada vez más tiempo... etc). De esta forma los acostumbraremos a perder posibles fobias al agua y a hacerles entender el agua como un medio cada vez menos hostil. El siguiente paso será comenzar a enseñarles la técnica de los diferentes estilos, con ayuda de flotadores, manguitos u otros artilugios que favorezcan la flotación. Notaremos como al principio les cuesta captar la idea de lo que se les propone y la ejecución de las tareas es poco fluida y poco eficiente (gran gasto de energía para escaso rendimiento). No debe preocuparnos como técnicos ya que es lo normal. Otro aspecto a tener en cuenta es que cada alumno es un mundo y la rapidez con la que aprenden muy variada. A medida que vayan mejorando esos movimientos iremos añadiendo dificultades hasta que consigan realizar unos movimientos muy parecidos a lo que nosotros tenemos en mente. En ese momento podemos decir que han superado la fase de iniciación o lo que es lo mismo: ese alumno ha perdido el miedo al agua, y ha aprendido a flotar, respirar y desplazarse por el agua de una forma mínimamente correcta. Es decir: HA APRENDIDO A NADAR.
Fase de Perfeccionamiento.
Es la segunda fase del aprendizaje. Nuestro alumno aprendió a nadar, pero ahora tenemos que enseñarle a nadar bien, orientándolo en la natación hacia una práctica deportiva y no sólo como un ejercicio de supervivencia.
Para ello propondremos una serie de ejercicios en los que lo iniciaremos en la técnica, de una forma muy paulatina y en medios favorables (con ayudas de elementos flotadores o propulsores; ritmo bajo, distancias cortas... etc) y siempre incidiendo en aspectos concretos (mejorar movimiento de piernas, de brazos, más rolido en crol o espalda, tobillos tensos en braza... etc) sin caer en la precipitación de querer hacerle corregirlo todo a la vez. Notaremos como el alumno comienza a experimentar sensaciones (propiocepción) y es capaz de corregir él sólo algunas ejecuciones erróneas. La imagen mental de sí mismo comienza a hacerse más nítida y la corrección de errores ya no depende exclusivamente de las informaciones por parte del técnico, que no obstante seguirán siendo cruciales.
Cuando vemos que el alumno se desenvuelve con soltura, iremos intensificando los ejercicios, añadiendo dificultades de forma progresiva para lograr que el alumno se mueva correctamente en situaciones no sólo favorables, es decir, pasamos a la subfase de iniciación al esfuerzo, antesala de la tercera fase que veremos a continuación.
Fase de entrenamiento.
Es la tercera fase del aprendizaje motor en el que el objetivo principal ya es el rendimiento deportivo. El alumno ya ha mecanizado sus movimientos y ahora debe ser capaz de controlar esa mecanización tanto en situaciones favorables como en situaciones de fatiga tratando de conseguir que en este último caso la eficacia en la ejecución no se resienta, o lo haga muy poco.
miércoles, 25 de febrero de 2015
Transición al nado
Muy buenas. Seguimos nadando, hoy vamos a mencionar una parte del nado crucial sobretodo en el alto rendimiento: la transición de la salida o el viraje al nado.
Como la propia palabra indica la transición es la fase por la que un nadador pasa de hacer los gestos característicos de una salida o un viraje a unos gestos propios del nado en cualquiera de sus estilos.
Importante en todos ellos (incluso espalda) buscar la mayor profundidad posible siempre que esta permita volver a la superficie de forma rápida. El agua es más densa en la superficie y por tanto ofrece mayor resistencia. De esta forma, al entrar en contacto con el agua tras una salida conviene deslizarse unos pocos metros por debajo de ella antes de salir fuera para ganar un poco de velocidad y por tanto tiempo. Lo mismo ocurre tras realizar un viraje independientemente que sea sencillo o de voltereta.
La transición al nado comienza con un deslizamiento con el cuerpo rígido, con los brazos por delante, las palmas de las manos puestas una sobre la otra, y la cabeza entre los brazos, mirando hacia abajo. Las piernas se mantienen extendidas, así como los tobillos (posición hidrodinámica). En crol se pega una patada de delfín al notar pérdida de velocidad y se da una brazada normal con uno de los brazos dejando el otro adelante sin salir aún a la superficie, tras ella se sale pero las primeras brazadas (ya en la superficie) se hacen sin sacar la cabeza para respirar y el batido de piernas pasa a ser el alterno característico de crol. En braza el proceso es sencillo, tras una brazada inicial completa (traccionando con los brazos pegados al cuerpo hasta extenderlos totalmente) se realiza una patada de delfín, luego se llevan los brazos adelante, lo más pegados posible al cuerpo, y se realiza una patada característica de braza para salir a la superficie. En espalda el proceso es similar al de crol, se inicia un deslizamiento en posición hidrodinámica haciendo un batido de delfín al notar pérdida de velocidad para seguir con la tracción de uno de los brazos (manteniendo el otro extendido adelante). Para nadadores inexpertos puede ser complicado lograr alcanzar una profundidad ideal. Finalmente, en el estilo mariposa la transición de hace partiendo también en posición hidrodinámica realizando numerosos batidos. La primera tracción de brazos se comienza aún debajo del agua. Tras romper la superficie se sigue el proceso normal de mariposa evitando respirar en las primeras brazadas.
Me despido dejando un enlace con un vídeo en el que podemos ver bastante bien desde una toma submarina la transición al nado en los estilos mariposa y crol. Saludos.
Me despido dejando un enlace con un vídeo en el que podemos ver bastante bien desde una toma submarina la transición al nado en los estilos mariposa y crol. Saludos.
jueves, 29 de enero de 2015
Repaso de natación (II)
¡Hola de nuevo! En la entrada anterior hemos repasado los aspectos propios de cada especialidad de nado, así como aquellos específicos de cada una de ellas. Ahora vamos a tratar las salidas y virajes.
LAS SALIDAS.
Se llevan a cabo desde fuera del agua en todos los estilos (incluyendo el estilos individual) salvo en espalda, que se hace desde el agua.
Las salidas se realizan desde una especie de pedestales llamados poyetes situados en la orilla de la piscina al principio de cada calle.
El objetivo de la salida es impulsar al nadador lo más rápidamente posible antes de comenzar a nadar. La más común es la salida de atletismo, en la que el nadador se sube al poyete y adelanta un pie respecto al otro. Los dedos del pie adelantado se agarran al borde del poyete y las manos hacen lo mismo. A partir de este momento las piernas y el tronco se flexionan y se deja desequilibrar el cuerpo en dirección al agua. Las manos ahora van adelante, con la cabeza metida entre los brazos. El tronco y las piernas se extienden rápidamente al comenzar la fase de vuelo para flexionarse levemente al final. La entrada se produce a través de las manos, las cuales abren un "agujero" por el que debe entrar el resto del cuerpo. Una vez en el agua se suele hacer un batido de mariposa para evitar una profundidad excesiva y dirigir el cuerpo hacia adelante.
En espalda, la salida se hace desde el agua. El nadador se agarra a una barra situada en el poyete y se apoya con los pies en la pared. Al despegar, desde la posición anterior, se sube el cuerpo y se empuja la pared fuertemente al mismo tiempo que se sueltan las manos. La cabeza va hacia detrás.
El vuelo se realiza llevando los brazos hacia adelante hasta ponerlos paralelos al agua. El cuerpo debe ir fuera del agua totalmente sin un excesivo arqueamiento. La entrada se hace a través de las manos, con la cabeza metida entre los brazos.
LOS VIRAJES.
A continuación vamos a ver los virajes reglamentarios que se hacen al llegar a una pared para poder seguir nadando rápidamente.
En mariposa y braza hay que tocar con las dos manos la pared al allegar a ella. A continuación se lleva el brazo del lado de giro hacia atrás flexionado mientras empujamos la pared con el otro. Las rodillas se agrupan debajo del cuerpo. A continuación se juntan las manos y se impulsa con los pies buscando una posición hidrodinámica deslizándose bajo el agua como si de una salida se tratase.
En crol hay dos variantes: una es muy similar a la vista para mariposa y braza pero sólo se toca la pared con una mano (viraje sencillo). La otra consiste en realizar una voltereta bajo el agua. Para realizarla correctamente se debe agrupar cabeza y cuerpo al mismo tiempo que se flexionan rodillas para extenderse al efectuar un cuarto o incluso medio giro y posteriormente deslizarse como en las salidas.
En espalda es muy similar: a cinco metros de la pared hay un aviso que indica que se está llegando a la pared, entonces el nadador se gira en la última brazada y efectúa un viraje de crol (sencillo). También en espalda existe el viraje de voltereta. El nadador se gira en la penúltima brazada y efectúa una brazada de crol para luego realizar un viraje de voltereta y emprender de nuevo el nado.
LAS SALIDAS.
Se llevan a cabo desde fuera del agua en todos los estilos (incluyendo el estilos individual) salvo en espalda, que se hace desde el agua.
Las salidas se realizan desde una especie de pedestales llamados poyetes situados en la orilla de la piscina al principio de cada calle.
El objetivo de la salida es impulsar al nadador lo más rápidamente posible antes de comenzar a nadar. La más común es la salida de atletismo, en la que el nadador se sube al poyete y adelanta un pie respecto al otro. Los dedos del pie adelantado se agarran al borde del poyete y las manos hacen lo mismo. A partir de este momento las piernas y el tronco se flexionan y se deja desequilibrar el cuerpo en dirección al agua. Las manos ahora van adelante, con la cabeza metida entre los brazos. El tronco y las piernas se extienden rápidamente al comenzar la fase de vuelo para flexionarse levemente al final. La entrada se produce a través de las manos, las cuales abren un "agujero" por el que debe entrar el resto del cuerpo. Una vez en el agua se suele hacer un batido de mariposa para evitar una profundidad excesiva y dirigir el cuerpo hacia adelante.
En espalda, la salida se hace desde el agua. El nadador se agarra a una barra situada en el poyete y se apoya con los pies en la pared. Al despegar, desde la posición anterior, se sube el cuerpo y se empuja la pared fuertemente al mismo tiempo que se sueltan las manos. La cabeza va hacia detrás.
El vuelo se realiza llevando los brazos hacia adelante hasta ponerlos paralelos al agua. El cuerpo debe ir fuera del agua totalmente sin un excesivo arqueamiento. La entrada se hace a través de las manos, con la cabeza metida entre los brazos.
LOS VIRAJES.
A continuación vamos a ver los virajes reglamentarios que se hacen al llegar a una pared para poder seguir nadando rápidamente.
En mariposa y braza hay que tocar con las dos manos la pared al allegar a ella. A continuación se lleva el brazo del lado de giro hacia atrás flexionado mientras empujamos la pared con el otro. Las rodillas se agrupan debajo del cuerpo. A continuación se juntan las manos y se impulsa con los pies buscando una posición hidrodinámica deslizándose bajo el agua como si de una salida se tratase.
En crol hay dos variantes: una es muy similar a la vista para mariposa y braza pero sólo se toca la pared con una mano (viraje sencillo). La otra consiste en realizar una voltereta bajo el agua. Para realizarla correctamente se debe agrupar cabeza y cuerpo al mismo tiempo que se flexionan rodillas para extenderse al efectuar un cuarto o incluso medio giro y posteriormente deslizarse como en las salidas.
En espalda es muy similar: a cinco metros de la pared hay un aviso que indica que se está llegando a la pared, entonces el nadador se gira en la última brazada y efectúa un viraje de crol (sencillo). También en espalda existe el viraje de voltereta. El nadador se gira en la penúltima brazada y efectúa una brazada de crol para luego realizar un viraje de voltereta y emprender de nuevo el nado.
Repaso de natación (I)
¡Hola a todos! La nueva evaluación avanza y estamos a las puertas de un examen de natación, por lo que no he he encontrado mejor momento que éste para hacer una entrada sobre el tema a modo de repaso.
Empecemos por recordar los cuatro estilos olímpicos:
- Crol
- Espalda
- Braza
- Mariposa
Continuemos por hacer una breve mención de los aspectos comunes a todos los estilos:
- En todos hay una acción de brazos y piernas.
- La acción de brazos se divide en dos fases: tracción (dentro del agua), y recobro (fuera).
- Todos ellos requieren dominar bien sus respectivas técnicas para conseguir un nado óptimo y económico desde un punto de vista energético.
Sabiendo esto repasemos algunos puntos comunes y/o específicos de cada modalidad.
CROL.
- La coordinación brazo/pierna es de 6 patadas por ciclo de brazos.
- El movimiento de brazos es alterno y ha de ser amplio tanto en la tracción como en el recobro. En el primer caso, llevando la mano abajo ganamos recorrido de tracción y al mismo tiempo ofrecemos menos resistencia al agua porque el ángulo de rozamiento de nuestro cuerpo con el agua se reduce. En cuanto al recobro, cuanto más alto llevemos el brazo, más porción de nuestro cuerpo llevaremos fuera del agua reduciendo aún más el rozamiento con el agua. De esta forma además facilitamos la respiración.
- Requiere rolido, que es una inclinación lateral del cuerpo a la altura de los hombros que facilita los ejercicios mencionados en el punto anterior.
- En el momento de entrada, el brazo que en ese momento está en fase de recobro se flexiona por el codo y penetra en el agua mediante el dedo pulgar.
- Las piernas van extendidas en línea con el resto del cuerpo y ascienden y descienden alternativamente. Van extendidas en todo momento salvo al final de la fase ascendente, momento en que se produce una ligera flexión que precede a una extensión enérgica en el momento de realizar la fase descendente. Los tobillos acompañan en flexión plantar para reducir el rozamiento con el agua.
ESPALDA.
- Es la única modalidad en la que el nado se realiza en posición dorsal respecto al agua.
- Coordinación brazo/pierna: 6 patadas por ciclo de brazos (como en crol).
- El movimiento de brazos es alterno como en crol. Se produce también rolido para facilitar tracciones profundas y recobros altos y amplios. La diferencia es que en espalda los brazos no se flexionan en ningún momento, la entrada en el agua se produce a través del dedo meñique y la palma de la mano mira hacia arriba (en crol lo hace hacia abajo).
- Como se nada con la cabeza siempre fuera del agua, no requiere coordinación respiratoria.
- Las piernas actúan de forma similar a como lo hacen en crol, pero el movimiento de caderas es menos pronunciado y tan sólo los pies rompen la superficie del agua, el resto de la extremidad permanece sumergida aunque siempre cerca de la superficie.
BRAZA.
- Es una técnica peculiar en la que la patada gana mucha importancia en relación a los otros estilos.
- La patada se realiza de forma simultánea, al igual que la acción de brazos. Ambas deben ir perfectamente coordinadas: el momento de máxima flexión de caderas y piernas debe corresponderse con el de máxima flexión de brazos, y viceversa.
- La patada se realiza flexionando caderas y rodillas. Los tobillos en este caso no van relajados, sino al contrario, van tensos y en flexión dorsal, sólo se relajan muy brevemente en la fase de extensión.
- Los hombros van en plano horizontal (no hay rolido).
- Los brazos en el momento de flexión se separan lo mínimo posible del cuerpo para reducir el rozamiento. Las brazadas son breves y vigorosas (no se extienden los brazos en paralelo al tronco salvo en las brazadas submarinas en el momento de la salida o viraje).
- La respiración se lleva a cabo tras el momento de extensión, que es cuando se saca la cabeza fuera. Lo normal es una respiración por cada ciclo.
MARIPOSA.
- Acción de piernas similar a la de crol, pero con las dos piernas de forma simultánea (batido de delfín). La flexión de rodillas es más acentuada que en crol.
- Acción de brazos también simultánea. El recobro ha de ser enérgico, ya que en esta fase se pierde mucha velocidad.
- Coordinación brazos/piernas: 2 patadas por ciclo de brazos.
martes, 20 de enero de 2015
PROGRESIÓN METODOLÓGICA
¡Hola a todos!. Dejadas atrás las fiestas navideñas y las primeras jornadas lectivas tras las fiestas, toca volver a ponerse el mono de trabajo. Hoy voy a hacer una breve mención a un término que me ha llamado la atención: Progresión metodológica.
La progresión metodológica no es otra cosa que el orden en cómo se deben enseñar las distintas técnicas o gestos deportivos en cualquier especialidad partiendo siempre de la base de que el objetivo de ésta es lograr que el alumno adquiera de una forma lo más natural posible estos conocimientos o destrezas.
La progresión metodológica requiere seguir unas pautas de una forma bastante escrupulosa:
- Ir siempre de lo general a lo específico.
- De lo simple a lo complejo. De poco sirve intentar enseñar algo complejo si ese "algo" se hace de forma incorrecta por no incidir correctamente en sus aspectos más sencillos.
- De lo global a lo analítico. No conviene insistir en aspectos muy concretos directamente, primero debemos ver un ejercicio de forma global y a partir de ahí, ir detectado defectos para corregirlos punto por punto. Así como reforzar esos aspectos que ya se dominan.
- De lo grupal a lo individual. Normalmente un técnico deportivo va a trabajar con grupos aún tratándose de deportes individuales como el atletismo o la natación, por lo que no conviene dirigirse de primeras a una sola persona, sino al grupo. Ya habrá tiempo para dedicarle a cada miembro del grupo en solitario cuando se conozca al grupo.
- Del aprendizaje técnico al rendimiento físico. Por la misma razón que en segundo punto. Si se aprende correctamente un gesto, será más fácil que éste resulte útil desde un punto de vista competitivo.
Explicado de una forma más técnica, el objetivo principal de este sistema es el de crear tanto en el profesor/entrenador como en el alumno, una responsabilidad de mejorar física y técnicamente. Que el alumno conozca los contenidos de la disciplina deportiva en cuestión y los acabe dominando de una manera lo más correcta posible.
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Saltos horizontales
Hemos visto los saltos verticales (altura y pértiga), ahora llega el turno de los saltos horizontales que son el salto de longitud y el triple salto.
El término horizontal es relativo, ya que en estos dos saltos también influye de forma importante la altura que se alcance en la fase de vuelo pero si bien en los saltos verticales la clave estaba en ir hacia arriba, en estos consiste en "volar" hacia adelante.
Empezamos por el salto de longitud, el más natural de todos. Como todos los saltos, se inicia efectuando una carrera previa. En este caso se trata de una carrera de velocidad rectilínea sin ningún tipo de lastre. Dicha carrera se efectúa por un pasillo delimitado que acaba en un foso de arena blanda, que será la superficie sobre la que el atleta debe caer tras efectuar el salto batiendo en un punto lo más cercano a la línea de batida, sin llegar a tocarla, como veremos posteriormente. La carrera de impulso es una carrera mayormente de velocidad, la complexión de los saltadores de longitud suele ser similar a la de los velocistas. Tras efectuar la carrera, el atleta debe batir sobre una superficie llamada tabla de batida, la cual tiene en su parte más próxima al foso de arena, una segunda tablilla en cuyos bordes se pone plastilina. Esto nos sirve para comprobar si el saltador sobrepasa la línea que delimita la validez o nulidad del salto y es el punto desde el que se empieza a medir el salto. Es decir, debe batir antes de la marca de plastilina, lo más cerca posible para no perder centímetros pero sin pisarla. La fase de vuelo es aparentemente pasiva, pero nada más lejos de la realidad, existen hasta tres técnicas: natural, extensión y paso de tijeras.
La técnica natural consiste en poner a la par la pierna de batida con la libre y avanzar "sentado" en el aire. Es la idónea para el aprendizaje por ser la más simple.
La técnica de extensión consiste en, tras abandonar el suelo, llevar las dos piernas flexionadas y los dos brazos extendidos atrás arqueando un poco el tronco para inmediatamente, hacer el efecto contrario. Al comenzar la caída, los brazos van abajo a medida que el tronco se arquea también hacia abajo y las piernas se van extendiendo para realizar la toma de contacto a través de los talones.
Finalmente la técnica de pasos de tijera consiste en "andar" por el aire. Para ello, tras batir, se lleva la pierna libre flexionada hacia adelante para extenderla luego. Los brazos colaboran en coordinación con las piernas rotando hacia adelante. Una vez tomado el contacto con la arena lo ideal es desequilibrar el cuerpo hacia un lado o hacia adelante para evitar caer hacia atrás y perder centímetros de marca, ya que la marca se toma desde la huella más próxima a la tabla de batida.
El otro salto horizontal es el triple salto. Como todos los saltos tiene una fase de carrera, en este caso similar a la del salto de longitud. Otra similitud con el salto de longitud está en que el primero de los tres saltos se efectúa en una tabla de batida también delimitada por plastilina. La diferencia está en que al tener que efectuar hasta tres saltos, la distancia entre la tabla y el foso es mayor.
Una vez llegado a la tabla, el saltador efectúa la batida con una pierna y eleva la otra flexionada, el tronco permanece vertical mientras la pierna de batida que quedaba extendida atrás efectúa una especie de paso (acción circular) para volver a tomar contacto con el suelo, sin apoyar la otra (salto a la pata coja); el segundo salto consiste más que en un salto, en una zancada muy forzada, ya que el tercer salto se hace ya con la otra pierna y consiste en un "salto de longitud" pero efectuado a menor velocidad (se pierde ésta en los dos saltos anteriores) por lo que se utiliza la técnica natural o la técnica de extensión.
La caída es muy similar a la del salto de longitud, pero hay más posibilidades de desequlibrarse, por lo que los saltadores suelen dejarse ir hacia un lado tras contactar con la arena.
martes, 25 de noviembre de 2014
Saltos verticales
¡Muy buenas! Seguimos avanzando y ha llegado el momento de profundizar un poco más en los distintos tipos de saltos. Vamos a centrarnos en los saltos verticales, es decir: el salto de altura y el salto con pértiga.
Empezamos con el salto de altura. Como hemos visto en otra entrada, todo salto tiene una fase previa que consiste en una carrera de impulso. Cuando hablamos del salto de altura actual (normalmente Fosbury) debemos remarcar la particularidad que tiene la carrera en esta especialidad, su fase en curva, inexistente en ningún otro tipo de salto. La finalidad de esta fase curva, que se produce tras unos pasos de carrera en recta, es someter al cuerpo (ya lanzado) del atleta a la fuerza centrífuga obligándolo a echar el tronco hacia el lado interno de la curva que describe permaneciendo así hasta el momento de batir. En este momento, los brazos van atrás y enérgicamente suben ayudando a enderezar el tronco y a despegar los pies del suelo. El tronco está de lado respecto al listón. La pierna libre se flexiona y va arriba mientras que la de batida permanece extendida o muy ligeramente flexionada hasta que el tronco del saltador rebase el listón. Para que esto último ocurra con éxito, el tronco debe girar en el momento del vuelo hasta ponerse de espaldas al listón dejándose ir hacia atrás una vez rebasado este efectuando un arqueo para ganar eficiencia en el franqueo. Es en este momento cuando se flexiona la pierna de batida hasta quedar como la pierna libre. La última fase del salto es, evidentemente la de caída, que se efectuará sobre una colchoneta especialmente diseñada cayendo de espaldas tomando contacto preferentemente con la altura de los hombros. Un aspecto a destacar de los saltadores de altura es su aspecto longilíneo, es decir, son atletas con las piernas finas y largas, con el centro de gravedad muy elevado. La altura del listón varía a medida que el atleta o atletas van superando la altura actual hasta que falla el mejor de todos ellos en tres intentos seguidos. Aumenta no menos de 2 en 2 cm cada vez.
El otro salto vertical es el salto con pértiga. La fase de carrera tiene un aspecto también peculiar y es que se trata en cierto modo de una carrera lastrada, ya que el saltador debe portar una pértiga que si bien no es muy pesada, su gran tamaño puede producir cimbreos que perjudiquen la realización de esta acción. Para evitar en lo posible estas molestias, el saltador ha de llevarla con los brazos flexionados y apoyada en el lado derecho de la cadera. El brazo derecho va flexionado un poco más atrás del cuerpo, mientras que el izquierdo compensa agarrando justo delante del cuerpo una pértiga que irá ligeramente atravesada de derecha a izquierda por delante del cuerpo. Importante llevar el artefacto sujetado firmemente pero sin demasiada tensión y sobretodo hacer una carrera valiente. La pértiga durante la fase de carrera va orientada arriba hasta llegar a la recta final, cuando se deja descender hasta que la punta roce el suelo para posteriormente encajar en un cajetín que hará que se doble la pértiga convirtiéndola en un "trampolín". Los brazos se extienden y cuando la pértiga hace tope en el cajetín, el saltador bate con el pie y se ayuda de la fuerza que ejerce la pértiga hacia arriba al desdoblarse. En este momento, las piernas van extendidas hacia arriba (el saltador) vuela casi cabeza abajo hasta que llega a la altura del listón, donde deberá girar sobre si mismo y flexionar la cadera haciendo con su cuerpo una especie de "uve invertida" para dejarse caer sobre una colchoneta también específicamente preparada para amortiguar caídas de hasta 5 metros. El valor y la decisión en esta prueba son cruciales ya que si el saltador titubea, posiblemente no logre realizar este espectacular tipo de salto.
Como en la prueba de altura, el listón va aumentando a medida que el atleta o atletas van superando la marca establecida en ese momento hasta que el mejor de todos falla en tres intentos consecutivos. Otro aspecto curioso es que el atleta puede solicitar más o menos profundidad en función de sus cualidades. Esto quiere decir que los saltómetros no están fijos al suelo, pudiendo adelantarlos o retrasarlos respecto al pasillo de carrera.
Esto es todo referente a los saltos verticales, próximamente introduciré una entrada con los saltos horizontales (longitud y triple salto). Saludos.
martes, 18 de noviembre de 2014
Saltos en atletismo.
¡Hola de nuevo!
El curso va avanzando y nosotros con él. Dejada atrás ya la parte de carreras de atletismo, nos adentramos en una nueva parte de este deporte: la parte de saltos.
Dentro de los saltos encontramos dos tipos: saltos verticales y horizontales. Todos ellos tienen aspectos en común y otros más específicos. Veámoslos más detalladamente.
Saltos horizontales.
Son saltos de componente mayormente horizontal, aunque también presentan cierta elevación como es obvio. Los saltos atléticos englobados en este tipo son el Salto de Longitud y el Triple Salto.
El Salto de Longitud es el salto más natural de todos. Consiste en efectuar una fuerte batida en una zona concreta tras realizar una carrera de impulso (debidamente talonada en función del atleta) y saltar hacia adelante intentando llegar lo más lejos posible. Existen diferentes técnicas que veremos posteriormente.
El Triple Salto consiste en una sucesión de hasta tres batidas tras la realización de una carrera previa (como en longitud) pero con una peculiaridad. Los dos primeros apoyos han de hacerse con el mismo pie (un salto a la pata coja) y el tercero y definitivo, con el otro.
Se deben buscar saltos equilibrados, de similar longitud y realizados a gran velocidad, de forma que se pierda la menor velocidad posible en el último. Al igual que en longitud existen diferentes técnicas que determinan la longitud de cada uno de los saltos.
Saltos verticales.
Son saltos de componente mayormente vertical, efectuados también tras una carrera previa y en el caso del salto con pértiga, con la ayuda de ese artefacto. Otro aspecto común es que la fase de vuelo viene precedida de una batida pero ahora el atleta ha de buscar irse hacia arriba, en vez de hacia adelante.
Uno de estos saltos es el salto con pértiga, que se realiza con la ayuda de este objeto con forma de palo hecho de un material flexible pero muy resistente (normalmente de fibra de vidrio). La carrera previa al salto ha de desarrollarse como en cualquier otro salto, a la máxima velocidad controlable pero portando la pértiga, lo cual no es cómodo y su cimbreo puede desestabilizar al atleta. Para evitar estos desequilibrios, el saltador ha de llevarla mirando la punta hacia adelante y arriba de una forma muy concreta y con los brazos rígidos pero sin excesiva tensión. Al acercarse al final del pasillo por donde efectúa la carrera, irá dejando caer la punta de la pértiga hasta dejarla arrastrar por el suelo buscando un zócalo llamado cajetín, donde hará chocar la punta de la pértiga para hacerla doblar y ejercer una fuerza que acompañada de la que ejerce el atleta de por sí al batir con el pie, lo lleve a impulsarse en dirección vertical hasta una altura que puede alcanzar los 5 metros, una altura totalmente imposible de conseguir por el ser humano sin ayuda.
Finalmente, cierro esta entrada con el otro salto vertical, el de altura. Esta modalidad tiene una peculiaridad importante: es el único salto cuya carrera tiene dos fases, lisa y curva.
La primera parte de la carrera es lisa y se trata de una carrera en aceleración. Al llegar a un punto concreto, ya cerca del saltómetro, esta carrera pasa a una fase curva en la que el atleta inclina su tronco hacia el interior de la curva que él mismo describe para al final, cuando se encuentre a un metro aproximadamente de la colchoneta en la que deberá caer, enderece el cuerpo y se impulse (batiendo con la pierna más alejada a la colchoneta) arriba, acompañando el gesto con una elevación enérgica de los brazos.
Como en pértiga, lo que marca los registros de los saltadores es un saltómetro formado por dos barras verticales con una cinta métrica en las que se coloca sobre unos soportes un listón que el atleta deberá no derribar para poder realizar un salto válido.
Evidentemente, los saltos tienen una complejidad técnica mayor de la que se habla en esta entrada y que iremos viendo en entradas próximas con mayor detalle a medida que vayamos sabiendo más sobre ellos.
martes, 4 de noviembre de 2014
ORIENTACIÓN
¡Hola a todos!. Van camino de dos meses de clase y por fin le voy a dedicar unos minutos a la Orientación, el único deporte que hemos visto del que no había hablado. Se trata de un ejercicio que exige mucha concentración física pero sobretodo mental. Excelente para todo amante de la naturaleza ya que se suele desarrollar en contacto directo con ella.
La Orientación consiste básicamente en una carrera cronometrada por un circuito en el que juegan un papel importante distintos elementos de la naturaleza y/u otros creados por el hombre. El corredor cuenta con la ayuda de un mapa especial en el que se le indica el punto de partida, el camino a seguir y los distintos puntos de control que el participante desconoce y por los que tendrá que pasar para validar la prueba. Pero el mapa y los puntos de control (simbolizados por un cuadrado dividido en dos triángulos, uno blanco y otro naranja). Veamos un breve repaso histórico y luego hablaremos de todos y cada uno de los elementos que forman parte de este interesante deporte.
Históricamente, este deporte formaba parte de un ejercicio de entrenamiento militar en la Escandinavia del Siglo XIX. Posteriormente, fue introducido ya como deporte propiamente dicho en Noruega y Suecia. El primer evento a gran escala lo organizó Ernst Killander cerca de Estocolmo ya entrado el Siglo XX y desde entonces es considerado como el "padre" de la Orientación.
Los principales elementos de este deporte son, por un lado: un mapa especial y una brújula; y por el otro los puntos de control de los que hablé en el segundo párrafo.
El mapa que se utiliza para este deporte es específico para él, bastante más preciso que un mapa convencional, y deben aparecer reflejados aparte de la ruta a seguir, distintos elementos simbolizados con iconos o dibujos específicamente reglados por la Federación Internacional de Orientación (IOF en inglés), por lo que todo el mundo puede interpretarlos independientemente de su lengua o nacionalidad. Por ejemplo, si en una ruta existe una fuente, ésta ha de aparecer reflejada en el mapa para que el participante en la carrera pueda comprobar al pasar por la fuente (real), que va por el camino correcto. Por supuesto también han de aparecer los puntos de control y las distintas curvas de nivel que indican la mayor o menor altitud a la que se encuentra el participante en un momento dado. Pero no sólo el mapa guía al corredor, también dispone de una brújula (opcional, pero recomendable) que señala el norte magnético y que suele corresponderse con el norte geográfico.
Es precisamente lo primero que debe hacer el corredor, buscar el norte y orientar el mapa en función de éste. No necesariamente la parte superior del mapa aparece reflejando el norte, de ahí la importancia de llevar una brújula sobretodo en zonas boscosas donde es fácil perderse.
A continuación, ejemplos de mapas de orientación.
En el primero, podemos observar claramente las curvas de nivel, así como la escala y su equidistancia. En el segundo además tenemos una leyenda bastante clara con el significado de los distintos símbolos.
Finalizo la entrada mostrando un ejemplo de una brújula cartográfica, muy usada en este deporte.
Me despido momentáneamente pero pronto volveré a hablar de este curioso deporte y lo haré convencido de saber un poco más de él porque tendré la oportunidad de experimentarlo en primera persona. ¡Saludos!
miércoles, 22 de octubre de 2014
Técnica de vallas
Hola amigos. Volvemos a la sección de atletismo. Ahora voy a hablar de la técnica del paso de vallas. La técnica de este tipo de carrera es más compleja que la técnica normal ya que el obstáculo a superar nos obliga a realizar una serie de acciones que de la otra forma no tenemos que hacer. La clave en las carreras de vallas (especialmente en las pruebas cortas) está en perder el menor tiempo posible en cada valla, más que en la velocidad pura del atleta. Es una técnica complicada que conviene observar minuciosamente.
Al salir (de tacos) el cuerpo ha de ir enderezándose gradualmente pero de una forma más rápida que en una carrera lisa ya que la primera valla está relativamente cerca y debemos estar preparados para sortearla tratando de no saltarla, sino de pasarla rasante, con la menor elevación posible del centro de gravedad del cuerpo. Para lograr esto debemos atacar la valla desde lejos (2 metros aproximadamente). Cuando nos acercamos a la valla, la carrera varía ligeramente, acortando la longitud de zancada para poder impulsarse. La pierna de ataque (la que va a pasar primero por encima de la valla) se eleva flexionada hasta alcanzar la rodilla la altura de la cadera, en ese momento comienza una extensión de rodilla que buscará una posterior extensión de cadera para lograr un movimiento envolvente que suponga un contacto activo con el suelo al terminar de pasar la valla, muy cerca de esta, y seguir avanzando rápidamente. La otra pierna (de impulso) comienza el ataque en flexión de rodilla para ir avanzando de una forma un poco antinatural (se produce una flexión y a la vez abducción de cadera, manteniendo la rodilla siempre flexionada) de esta forma evitamos golpear la valla con la rodilla una vez que la sobrevolamos. El tronco por su parte se echa adelante justo en el momento del ataque y permanece así durante parte del vuelo para enderezarse al final de éste, coincidiendo con la fase de amortiguación. Los brazos acompañan el movimiento de piernas para equilibrar el cuerpo del atleta, yendo el contrario a la pierna de ataque, adelante al ritmo de ésta. El otro permanece pasivo hasta que se ha superado la valla y recuperando el dinamismo al emprender de nuevo la carrera. La cabeza actúa como prolongación del tronco, firme pero con la menor tensión posible y con la vista en un punto lejano. El proceso se repite con cada valla. La parte final de la carrera, una vez superadas todas las vallas, consiste en recorrer los metros restantes en el menor tiempo posible.
A continuación dejo un vídeo explicativo antiguo pero muy bueno.
Y para terminar, otro en el que podemos ver ejercicios de calentamiento específico muy interesantes.
jueves, 16 de octubre de 2014
La natación
Han ido pasando las semanas y ya hemos completado el primer mes de clase. Buen momento para empezar a hablar de uno de los deportes que vamos a practicar durante las próximas fechas: la natación.
De una forma parecida a lo que pasa con el atletismo, diríamos que mucha gente sabe nadar o al menos "defenderse" en el agua, pero nadar bien es algo que no todos saben y eso es lo que vamos a intentar aprender a hacer nosotros.
Nadar en sí es la capacidad que tienen los animales (entre ellos el ser humano) de desplazarse por la superficie del agua, sin apoyarse en ningún punto fijo. El ser humano es capaz de nadar de varias formas pero tan sólo cuatro están reconocidas como estilos olímpicos. En cualquiera de ellos se precisa una perfecta coordinación de los segmentos del cuerpo ya que si el cuerpo no trabaja en sinergia, el nado no es eficiente. Actúan en conjunto tanto las extremidades como el tronco e incluso el cuello y la cabeza. Los brazos actúan como propulsores y trabajan en dos fases: tracción (bajo el agua); y recobro (sobre ella, en el aire). El tronco va recto y en algunos estilos hace un pequeño balanceo especialmente notable a la altura de los hombros (el rolido) que sirve entre otras cosas para ofrecer menos resistencia al agua. También las piernas ayudan, ya que sirven también como propulsoras y ayudan a la estabilización del cuerpo.
Antes de plantearnos qué estilo es mejor o peor, vamos a empezar por conocer de forma superficial los famosos cuatro estilos olímpicos: crol, mariposa, braza y espalda.
CROL.
Es el estilo por excelencia y el que por sistema tendemos a usar porque nos parece el más sencillo de realizar y el que nos permite desplazarnos más rápido. Consiste en desplazarse boca abajo por la superficie efectuando un movimiento alterno de brazos y piernas acompañados del anteriormente mencionado rolido con el resto del cuerpo. Los brazos giran como si fuesen las aspas de un molino y en cada ciclo pasan por dos fases: una acuática o de tracción, y una aérea o de recobro. Las piernas permanecen ligeramente sumergidas y casi estiradas subiendo y bajando de forma alterna hasta romper la superficie del agua. La cabeza va ligeramente levantada respecto al tronco mirando hacia abajo al frente. Durante el rolido, gira un poco más que los hombros y se aprovecha ese giro para tomar aire a cada equis ciclos de brazos. El número de patadas por ciclo de brazos varía de 2 a 8.
ESPALDA.
Similar al crol pero nadando boca arriba. El movimiento de brazos consiste en un giro alterno, como en crol por lo que también se produce rolido. El pecho y la cabeza tienden a ir sobre la superficie del agua por lo que no es necesario hacer ningún gesto especial para poder respirar. Las piernas realizan un movimiento similar al de crol tratando de mantener los muslos cerca de la superficie y girando algo menos las caderas. El número de patadas es 6 por cada ciclo de brazos. Es aconsejable llevar gafas, ya que al ir boca arriba se salpica mucho la cara y eso resulta molesto especialmente en los ojos.
MARIPOSA.
Es el estilo más complejo de todos. Ahora tanto brazos como piernas se mueven de forma simultánea y da la impresión de que el nadador va "saltando" sobre el agua. Los brazos realizan un movimiento giratorio, mientras que las piernas realizan la patada siempre por debajo del agua Exige fuerza, coordinación y flexibilidad. El ciclo de patadas por brazada es menos que en crol y espalda (2 por cada 1).
BRAZA.
Cierro esta entrada con la braza. Un estilo peculiar, ya que tanto brazos como piernas realizan movimientos bastante distintos al resto de las modalidades. Los brazos dejan de realizar un ciclo circular y van adelante estirados en lo que sería el recobro y flexionados hacia atrás en lo que sería la tracción. Las piernas por su parte también se estiran y se flexionan de forma parecida a los brazos. La patada consiste en, una vez flexionadas las piernas y los pies situados de forma que los dedos "miren" hacia afuera, estas se estiren violentamente para propulsarse en el agua. La cabeza en este estilo puede ir siempre fuera del agua aunque lo más normal es sumergirla y espirar durante el recobro y sacarla fuera y espirar en la fase de tracción. El número de patadas por ciclo de brazos es 2.
La natación es por tanto, un deporte complejo. Aunque ya he nombrado varios aspectos, aún quedan otros que mencionaré en posteriores entradas, analizando más en profundidad cada uno de los estilos.
jueves, 9 de octubre de 2014
El Rugby Tag
¡Hola a todos! El curso va avanzando poco a poco y a pesar de que no llevamos ni un mes de clase, ya hemos visto una pequeña variedad de actividades que hasta ahora algunos no conocíamos.
Voy a hablar brevemente del rugby, un deporte minoritario en nuestro país pero muy interesante y que merece la pena conocer para comprobar que a pesar de esa apariencia de deporte bárbaro y tosco que tiene, es una actividad muy formativa y que requiere bastante cabeza y no sólo fuerza bruta.
Podría profundizar más en el rugby propiamente dicho, pero lo haré en otra ocasión. Ahora voy a centrarme en el rugby tag, una variedad muy práctica de este deporte especialmente diseñada para la formación de los niños o adultos principiantes ya que se adapta a todo tipo de terreno, blando o duro, cubierto o al aire libre; no hay contacto físico, por lo que se pueden crear equipos mixtos de varones y mujeres; y las dimensiones del terreno de juego pueden variar en función del número de contendientes.
Juegan dos equipos uno contra otro y en igualdad de número. El objetivo es realizar una jugada llamada ensayo (equivalente al gol en fútbol, canasta en baloncesto... etc) que consiste en que un jugador cruce la línea de fondo del campo contrario con el balón en la mano. Cada jugador lleva atado un cinturón con una tira de velcro a cada lado de la cintura que servirá al rival como recurso defensivo, ya que si éste le quita una tira al contrario cuando tiene el balón en la mano, el árbitro deberá decretar "Tag" y parar el juego, cortando así una posible ocasión de lograr un ensayo.
En principio esa es la norma fundamental, pero no es la única. Este deporte se rige por otras normas como la imposibilidad de dar pases adelante (es una infracción conocida como adelantado), al igual que una posible caída del balón por parte del receptor si se le escapa hacia adelante. Esta forma de jugar rompe con los esquemas sistemáticos de desmarque al que tan acostumbrados nos tienen deportes como el fútbol. Hay que recordar que el contacto físico está prohibido y una infracción voluntaria puede ser castigada desde un simple cambio de posesión de balón hasta con la expulsión del partido.
En definitiva es una forma sutil y muy divertida de iniciar a la gente, especialmente a los pequeños, en el mundo del rugby y resulta muy formativa por esa gran variedad de normas que chocan tanto con deportes más tradicionales en España como el fútbol o el baloncesto. Si se utiliza un sistema metodológico escalonado, aplicando nuevas normas a medida que se va jugando y aprendiendo las normas anteriores, resulta muy divertido y adictivo.
Me despido dejando un post de la Federación Asturiana de Rugby con el reglamento oficial, en el que podemos ver de forma más objetiva las normas del rugby tag sobre suelo duro. Un saludo.
http://www.rugbyasturias.org/upload/web/parrafos/00312/docs/reglamento_rugby_TAG_superficie_dura4382.pdf
Voy a hablar brevemente del rugby, un deporte minoritario en nuestro país pero muy interesante y que merece la pena conocer para comprobar que a pesar de esa apariencia de deporte bárbaro y tosco que tiene, es una actividad muy formativa y que requiere bastante cabeza y no sólo fuerza bruta.
Podría profundizar más en el rugby propiamente dicho, pero lo haré en otra ocasión. Ahora voy a centrarme en el rugby tag, una variedad muy práctica de este deporte especialmente diseñada para la formación de los niños o adultos principiantes ya que se adapta a todo tipo de terreno, blando o duro, cubierto o al aire libre; no hay contacto físico, por lo que se pueden crear equipos mixtos de varones y mujeres; y las dimensiones del terreno de juego pueden variar en función del número de contendientes.
Juegan dos equipos uno contra otro y en igualdad de número. El objetivo es realizar una jugada llamada ensayo (equivalente al gol en fútbol, canasta en baloncesto... etc) que consiste en que un jugador cruce la línea de fondo del campo contrario con el balón en la mano. Cada jugador lleva atado un cinturón con una tira de velcro a cada lado de la cintura que servirá al rival como recurso defensivo, ya que si éste le quita una tira al contrario cuando tiene el balón en la mano, el árbitro deberá decretar "Tag" y parar el juego, cortando así una posible ocasión de lograr un ensayo.
En principio esa es la norma fundamental, pero no es la única. Este deporte se rige por otras normas como la imposibilidad de dar pases adelante (es una infracción conocida como adelantado), al igual que una posible caída del balón por parte del receptor si se le escapa hacia adelante. Esta forma de jugar rompe con los esquemas sistemáticos de desmarque al que tan acostumbrados nos tienen deportes como el fútbol. Hay que recordar que el contacto físico está prohibido y una infracción voluntaria puede ser castigada desde un simple cambio de posesión de balón hasta con la expulsión del partido.
En definitiva es una forma sutil y muy divertida de iniciar a la gente, especialmente a los pequeños, en el mundo del rugby y resulta muy formativa por esa gran variedad de normas que chocan tanto con deportes más tradicionales en España como el fútbol o el baloncesto. Si se utiliza un sistema metodológico escalonado, aplicando nuevas normas a medida que se va jugando y aprendiendo las normas anteriores, resulta muy divertido y adictivo.
Me despido dejando un post de la Federación Asturiana de Rugby con el reglamento oficial, en el que podemos ver de forma más objetiva las normas del rugby tag sobre suelo duro. Un saludo.
http://www.rugbyasturias.org/upload/web/parrafos/00312/docs/reglamento_rugby_TAG_superficie_dura4382.pdf
lunes, 29 de septiembre de 2014
Calentamiento global
Tras ir poco a poco adaptándome a los horarios y a la vuelta a la rutina, llegó la hora de ir metiéndome un poco más en serio.
Estos primeros diez días han sido de tanteo, pero eso no quiere decir que hayamos estado perdiendo el tiempo ni mucho menos. Más bien lo contrario: hemos hecho un calentamiento global de músculos... y de neuronas; y yo personalmente he descubierto una variante del rugby que desconocía, el rugby tag, a lo que se une mi primera experiencia en el mundo de la orientación. También tuve tiempo de pegarme unos chapuzones en la piscina y empezar a "descubrir los secretos" de un mundo poco conocido para mí como es la natación. Para finalizar, hacer una mención a nuestra primera sesión de atletismo, un deporte en el que me muevo un poco mejor pero sabiendo que aún me queda mucho por aprender y mejorar especialmente en la ejecución de movimientos.
En definitiva, este arranque ha sido un anticipo de lo que nos espera en los próximos meses que prometen ser fructíferos y sobretodo divertidos.
Estos primeros diez días han sido de tanteo, pero eso no quiere decir que hayamos estado perdiendo el tiempo ni mucho menos. Más bien lo contrario: hemos hecho un calentamiento global de músculos... y de neuronas; y yo personalmente he descubierto una variante del rugby que desconocía, el rugby tag, a lo que se une mi primera experiencia en el mundo de la orientación. También tuve tiempo de pegarme unos chapuzones en la piscina y empezar a "descubrir los secretos" de un mundo poco conocido para mí como es la natación. Para finalizar, hacer una mención a nuestra primera sesión de atletismo, un deporte en el que me muevo un poco mejor pero sabiendo que aún me queda mucho por aprender y mejorar especialmente en la ejecución de movimientos.
En definitiva, este arranque ha sido un anticipo de lo que nos espera en los próximos meses que prometen ser fructíferos y sobretodo divertidos.
sábado, 20 de septiembre de 2014
Hola!!
Esta es una entrada de prueba, a medida que vayan pasando los días iré añadiendo otras más interesantes. Saludos!
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